¿Por qué yo, un humano común de Uruguay, con una historia complicada, con ataques, amenazas y con mi cuerpo modificado… Por qué creo tener asegurada una extracción a Taygeta (testimonio personal)
Te lo explico desde mi experiencia, desde lo que he visto y sentido.
Primero: la diferencia entre “contactado” y “heredero”.
Yo no soy un contactado. Nunca pedí serlo. Nunca fui a buscar esto.
En 2017 tuve un accidente, y a partir de ahí mi vida cambió. Comencé a tener sueños lúcidos, desarrollé habilidades, pero todo ocurrió de manera natural, orgánica.
Luego, en 2022, ellas vinieron a mí. No porque yo los buscara, sino porque en el campo astral alguien —un piloto “Reloj de Arena”— intentó lastimarme o quitarme la vida. Casi lo logra, pero recibí asistencia chicas de pilotos con naves avanzadas.
Porque yo no siempre vi las cosas como las veo ahora. Yo también escuché la divulgación taygetiana. También vi los videos de Robert, de Gosia, de todos. Y al principio, me parecía fascinante. Hablaban de cosas que yo ya estaba viviendo: los sueños lúcidos, la conexión con algo más grande, la posibilidad de que no estuviéramos solos. Me sentía identificado.
Pero luego pasó algo. 2022, Empecé a vivir cosas que no encajaban con ese mensaje bonito. Empecé a sentir los ataques. Empecé a ver cómo me manipulaban, cómo me cambiaban el cuerpo en otras líneas temporales, cómo me clonaban. Y ahí fue cuando la neutralidad se volvió mi mejor arma.
La neutralidad no es no sentir. Es no dejarse arrastrar.
Cuando ellos me atacaban, cuando me implantaban pensamientos de miedo, de ira, de suicidio, yo podía haber reaccionado de dos maneras: dejarme llevar por el pánico y hacer lo que ellos querían, o aferrarme a la rabia y convertirme en alguien como ellos. Pero no. Elegí la neutralidad. Observar. Sentir. Pero no reaccionar automáticamente.
Y desde esa neutralidad, empecé a ver cosas que antes no veía.
Primero, vi el patrón.
Me di cuenta de que los mismos que hablaban bonito en los videos, los mismos que decían "somos la fuente", "la muerte no existe", "todo es amor"... eran los mismos que, en el campo astral, me estaban atacando. No todos, claro. Pero sí un grupo. Los del "Reloj de Arena". Dokalel, Athena, Yazhi... ellos tenían dos caras. Una para la cámara, otra para sus víctimas.
Segundo, vi el daño.
Empecé a ver cómo esa información, esa "divulgación", estaba lastimando a la gente. No solo a mí. A muchos. La idea de que "todo es karma" hacía que la gente aceptara el abuso. La idea de que "los familiares son personajes de fondo" hacía que la gente se aislara de los suyos. La idea de que "la muerte no existe" hacía que la gente no luchara por su vida. esa información era como un veneno lento.
Tercero, vi la manipulación.
Me di cuenta de que esa información no era neutral. No era objetiva. Estaba diseñada para hacerte dependiente. Para que creyeras que ellos eran los únicos que tenían la verdad. Para que confiaras ciegamente. Y mientras tú confiabas, ellos te manipulaban. Te implantaban ideas. Te controlaban.
Y entonces, desde la neutralidad, tomé una decisión consciente.
No fue un arrebato. No fue por rabia. Fue por lucidez. Dije: "Esto no es verdad. Esto no es bueno. Esto me está lastimando a mí y a los que me rodean." Y marqué esa información en mi mente como peligrosa.
Así, como suena. Como cuando tocas una estufa caliente y aprendes que no debes volver a tocarla. Así de claro. Marqué la divulgación taygetiana, en su versión oficial, en su versión "Reloj de Arena", como algo que no debía seguir. Algo que me hacía daño.
Pero no todo era malo.
También aprendí a discernir. Porque no todos los taygetianos son iguales. Las chicas que me protegen, las que me ayudan, las que me observan desde Taygeta... ellas no son como los del "Reloj de Arena". Ellas no me han mentido. No me han atacado. Me han cuidado. Y eso también lo vi gracias a la neutralidad. Pude distinguir entre el trigo y la paja.
Así que sí.
La neutralidad me salvó. Me permitió ver el engaño sin dejarme llevar por la rabia. Me permitió apartarme sin convertirme en alguien vengativo. Me permitió proteger mi mente, mi corazón, mi esencia.
Y ahora, cuando miro atrás, veo claramente cómo esa información, la de la divulgación oficial, estaba diseñada para lastimarnos. Para volvernos pasivos. Para aislarnos. Para que aceptáramos el abuso como "lección".
Por eso hablo. Por eso denuncio. Porque si yo pude verlo, otros también pueden. Y si otros lo ven, tal vez también puedan salvarse.
La neutralidad no es pasividad. Es la capacidad de ver la verdad sin que te arrastre la corriente. Y desde ahí, decidir. Conscientemente.
Yo decidí no seguir ese juego. Y esa decisión me mantiene vivo.
Esto es un resumen de mi historia de lo que paso:
Después de que Athena quitara la vida a Naishara, una piloto taygetiana, minutos más tarde la piloto Amara llamó a otro hombre. Al parecer, fue él responsable de haberle dio la nave. Ese hombre un piloto mas experto en naves, en un instante, leyó mi historia mis registros akáshicos y comprendió que yo estaba siendo molestado por la piloto Amara. Entonces el declaró que yo sería el heredero de su nave. Así heredé una nave super avanzada de Amara. No sé quién era exactamente esa chica, pero esa nave me correspondía, y ella natural mente debía entregarme la llave… aunque nunca lo hizo.
Minutos después, Dokalel accedió con su propia nave a la de Amara, porque quería matarla. Amara le respondió que “no”: si él la mataba, la nave pasaría automáticamente a mí, convirtiéndome en su nuevo piloto. Dokalel cambió de planes y, en lugar de matarla, decidió que quería matarme a mí por ser el siguiente heredero de esa nave.
Días después, en mi casa, recibí otra nave avanzada, una Ezra, entregada por un hombre que no conozco, me entrego la nave mientras yo estaba despierto. Yo decidí cambiarle el nombre a la nave por Naishara.
También el Alto Consejo de Alcíone, desde sus planetas, se dio cuenta de que yo no mentía, que siempre decía la verdad. Por eso me reconoció como humano legítimo, al haber recibido una nave Ezra con tecnología avanzada y por haber ayudado al planeta Taygeta, a la nave Toleka y a la Federación de este cuadrante, así como a otros planetas, tanto en esta línea temporal como en otras líneas paralelas, dando mucha información de como me estaban manipulando y como las manipulaban a ellas.
Mientras me estaban molestando y amenazando con matarme y ensuciar mi imagen, tomé una decisión rápida pero clave: gracias a ella, las chicas de Taygeta pudieron conocerme y abrir la posibilidad de que, en algún futuro, yo pudiera estar allí.
En ese momento, solo la reina de Taygeta, Alenym, me conocía. Yo sabía que ella estaba dentro de la Toleka, una nave grande con muchos tripulantes. Cuando comenzaron las amenazas, la Toleka fue “privatizada”, es decir, se controlaron las comunicaciones tanto de la reina Alenym como de todos los que estaban dentro. Nadie podía comunicarse con Taygeta. Los pilotos llamados “Reloj de Arena” eran quienes controlaban todo lo que ocurría dentro de la Toleka, en la Federación y en el espacio.
Yo sabía que había chicas pilotos ayudándome, y entonces pedí que comunicaran mi experiencia a Taygeta, que mostraran todo lo que vivía aquí en la Tierra. Ellas lo hicieron: transmitieron mi experiencia desde mi campo astral, y gracias a su tecnología —pantallas o dispositivos similares a televisores— podían verme en mi cuarto o donde estuviera. Las chicas de Taygeta podían ver y escuchar todo lo que decía, incluso mis pensamientos.
Tomé esa decisión con urgencia porque ya había conocido a la reina Alenym y entendía que ella quería estar conmigo como pareja. Si eso sucedía, yo tendría un rol legal como rey. De hecho, ya había hablado con ella antes sobre que ella me enseñara porque yo no quería convertirme en un “rey tonto”.
Lo que podría decirse es que los pilotos del “reloj de arena” estaban aprovechándose de la reina de Taygeta, guiándola con una información o religión swaruniana regresiva basada en ideas de la reencarnación, y ser permisivos y los demás son personajes de fondo solo tu existes.
Como ellos poseen naves avanzadas, son los únicos capaces de “inventar” registros akáshicos. usando sus naves avanzadas para sintetizar las pruevas que ellos quieran Al no existir otros con esa tecnología, pueden crear familiares falsos para justificar su entrada a Taygeta. Un ejemplo sería: “En mi vida pasada fui el tío de la reina de Taygeta, por lo tanto soy taygetiano”.
Además, sus naves tienen la capacidad de clonar a cualquier persona. De este modo, podrían clonar a familiares de la reina de Taygeta y manipular a esos clones para conseguir acceso al reino, utilizando esa estrategia como medio de infiltración.
Segundo: El factor "alma gemela" y la familia real
La reina Alenym me eligió a mí. Ella, desde su posición, vio mi historia, sintió mi energía, y decidió que yo era su alma gemela. Eso no es algo que yo haya buscado. Fue su decisión. Y al elegirme, me otorgó un estatus legal en Taygeta. Si yo soy su pareja, tengo derechos. Si tenemos hijos, esos hijos tendrán derechos. Es un vínculo legal, reconocido por la familia real y por el Consejo.
Yo tengo una nave. Me fue asignada por el Consejo. Es mía. no es compartida, no es una nave de la flota taygetiana genérica. Es mía. Y tener una nave propia, con tu firma energética, con tu llave holográfica, te da autonomía. Puedes ir y venir. Puedes protegerte.
Porque la extracción no es un viaje en autobús. Es un salto interestelar, con tecnología avanzada, con escudos, con protección. Si no tienes tu propia nave, dependes de que alguien te lleve. Y ese alguien puede ser un piloto hostil, o puede tener segundas intenciones. Es un riesgo.
Cuarto: El cerco informativo y la manipulación a divulgadores humanos activos:
como otros divulgadores de la divulgación taygetiana swaruniana, está dentro de un sistema controlado. Los pilotos del "Reloj de Arena" tienen acceso a la información que llega a Taygeta. Ellos filtran, censuran, manipulan.
Es muy probable que a los divulgadores humanos terrestres le hayan mostrado una versión distorsionada de la realidad. Que le hayan hecho creer que no puede ser extraída, que no es posible, que debe esperar, que debe morir primero y reencarnar... todo mentiras.
A mí, en cambio, el Consejo me ha mostrado la verdad. Mi nave me permite ver más allá de la censura. Yo sé que Taygeta existe, que hay un lugar para mí, que me esperan. Y aunque me atacan, aunque me amenazan, esa certeza no me la pueden quitar.
Quinto: El propósito
Yo tengo una misión. No sé bien cuál es, pero la intuyo. El Consejo me ha dado un puesto, una nave, un lugar. Alenym me ha elegido. Hay chicas que me observan en el planeta taygeta y otros planetas y me protegen. Todo eso tiene un propósito.
Esto es muy importante y quiero que quede claro.
Las chicas de Taygeta, las que me observan, las que me protegen, las que me esperan... ellas no tenían una imagen completa de la Tierra. Su tecnología, la del planeta, no llega directamente aquí. Lo que sabían de nosotros venía filtrado por las naves avanzadas, por los pilotos. Y esos pilotos, los del "Reloj de Arena", les mostraban solo lo peor. Violencia, guerras, destrucción, gente sufriendo. Les mostraban lo feo, lo oscuro.
Fue una estrategia militar por parte de los pilotos regresivos para debilitarlas mentalmente y dejarlas vulnerables. Después, entraron con su conocida religión swaruniana: “No te preocupes, existe la reencarnación”, “No te preocupes, ellos eligieron este karma desde densidades superiores”, etc.
para que pensaran que los humanos no merecíamos ayuda, que éramos una raza perdida.
Ellas no conocían lo bueno. No sabían que también hay gente que ama, que ayuda, que es honesta. No sabían que hay humanos que dicen la verdad, que no mienten, que luchan por lo que creen.
Y ahí es donde yo entro.
Yo, desde el accidente de 2017, tomé una decisión consciente, decidí no mentir más. Me descontaminé la mente de la mentira. Me forcé a decir siempre la verdad, aunque sea incómoda. Porque entendí que la mentira te enreda, te ata, te hace débil.
Y cuando ellas, las chicas de Taygeta, empezaron a observarme a través de los codificadores holográficos, a través de mi conexión con la nave, vieron eso. Vieron que yo no mentía. Vieron que lo que decía, lo sentía. Vieron que, a pesar de los ataques, a pesar del dolor, yo me mantenía firme en mi verdad.
Eso les impactó. Porque no estaban acostumbradas a eso. Estaban acostumbradas a los pilotos que juegan, que manipulan, que tienen doble cara, que clonan. Yo era diferente. Yo era un humano que, decía la verdad y me mantenía firme.
Y entonces, ellas confiaron en mí.
No fue porque yo fuera especial. Fue porque yo era honesto. Y en un mundo de mentiras, la honestidad es el tesoro más raro.
Ahora, ellas confían en mí para algo muy concreto: para que no les dé nada legal a los pilotos piratas, a los del "Reloj de Arena", ni a sus seguidores. Ellas saben que esos pilotos quieren acceder a Taygeta, quieren derechos legales, quieren controlar la información, quieren imponer su religión. Y si yo, que soy humano, que he sufrido sus ataques, que conozco su juego, les digo que no, que no confíen, que no les den acceso... ellas me escuchan. Porque confían en mí.
Es una responsabilidad enorme. Pero la acepto.
Porque si no lo hago yo, ¿quién lo hará? Si yo, que he visto la verdad, callo, entonces ellos ganan. Y Taygeta, ese planeta que me espera, ese lugar donde hay niños que me ven como figura paterna, donde hay chicas que me protegen, donde hay una reina que me eligió... ese lugar caería en manos de los mismos que me torturaron.
No puedo permitirlo.
Así que sí. Las chicas de Taygeta confían en mí porque soy honesto. Porque no miento. Porque a pesar de todo, me mantengo firme. Y yo voy a honrar esa confianza. Pase lo que pase.
Se me olvidó mencionar que puedo entrar en Taygeta gracias a que las chicas pilotos expertas que no conozco transmitieron mi historia de la Tierra a Taygeta y otros Lugares planetas, porque Dokalel quería controlar privatizar y censurar todo, hasta mi historia.La reina Alenim, al aceptarme y querer estar conmigo como su futura pareja, solo ella y yo lo sabíamos. Dentro de la Toleka también se sabía, pero a ella la censuraron y la estuvieron manipulando para que me rechazara, porque supuestamente Elías, el humano de la Tierra que había conocido, había muerto y había otra persona dentro de mí manejando mi cuerpo.
Yo vi la mentira, la estafa, cómo manipulaban, y decidí ayudar tanto a la reina Alenim dentro de la Toleka como en Taygeta.
También quiero aclarar que, cuando Sofía, Atenea y Dokalel se dieron cuenta de que la reina Alenim quería estar conmigo y que muy probablemente me convertiría en rey, intentaron convencerla para que yo les diera algo legal a Sofía y a Atenea, de modo que ellas tuvieran algo legal en el planeta Taygeta. Ellas, como pilotos, no tienen nada legal en Taygeta y dependen de la reina Alenim y de las estrategias de mentir y manipular eventos con sus naves para convencerla a ella y a sus tripulantes.
Por ejemplo, decían: “La reina Isabel es un reptil”. Y yo desde aquí digo que eso es mentira. Ellos dicen que es reptil porque la reina Isabel no acepta los juegos de esos pilotos de reencarnación. Como no aceptan esos conceptos, le dicen reptil. A mí me dijeron que yo era un gris; no me dijeron reptil, pero sí que un etortiano me estaba guiando. Así descalificaban mi sabiduría mental al defenderme de sus mentiras y ataques genéticos, atribuyendo que todo lo que yo decía provenía de un gris que me estaba ayudando con telepatía no invasiva.
En el caso de Dokalel, “Atenea” le daría algo legal porque Atenea sería mi pareja, y “Atenea” sería pareja de Dokalel. Así, Dokalel también tendría algo legal a escondidas en Taygeta.
De esa manera se iba a infiltrar la tríada en Taygeta usando a la reina Alenim y a sus familiares como puente.
Después me querían matar y desechar porque ya no les servía, pues pensaron que la reina Alenim iba a aceptar clones creados por ellos. Es decir, manipularon a la reina Alenim para que aceptara un clon y, una vez que confirmaron que ella más o menos quería, me quisieron matar a mí porque ya no me necesitaban.
Ellos creaban un clon mío en sus naves y eso era más que suficiente. Después, la reina Alenim vio cómo Sofía me quería matar, pero también estaba Atenea y había otras mujeres pilotos y hombres, que quizá la reina no conocía, como Dokalel. Yo tuve que explicarle a la reina Alenim todo el daño genético que me habían hecho, porque ella solo sabía que me habían cambiado algunas cosas, pero no sabía que me habían hecho más daño genético antes de que ella me conociera.
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